Esta voz indaga en los vacíos de una historia de sí. Sin embargo, se trata de una inmersión en lo líquido. Como una enamorada de las aguas, se desliza esta bella escritura entre los muertos del mar y los bosques de la noche. Una historia plena de intuiciones sensuales y cifras macabras fluye por la superficie de la página. La voz, cautelosa y cruel, desliza visiones, naufragios, percepciones ocultas, acaso prohibidas, de un relato sumergido en las aguas memoriales de la infancia. Hasta que la muerte habla, como una diadema en el fondo del mar. Marina Arrate