Hablemos, escritoras.

Lilith la otra Carta de Dios

Vicky Nizri · Miguel Ángel Porrúa · 2002

Poesía
Lilith, la otra Carta de Dios es un ciclo de poemas que anima la creación a tres voces: Dios, Lilith y Eva.
Dios es escrito en mayúsculas, imponente sólido, temible. Lilith, incólumne, atrevida, irreverente, jamás se refiere a Dios con mayúscula. Eva, titubeante e ingenua, falible y curiosa, husmea la creación en tanto Adán sólo la nombra.
Cuenta la mitología bíblica que en el quinto día de la creación, al ver Dios la inmensidad del mar, liberó un inmenso suspiro. Al exhalarlo arrojó a Lilith, criatura no contemplada en el plan divino. Adán, a quien es otorgada Lilith como esposa, trata de someterla en el acto amoroso. En su cólera, Lilith pronuncia el nombre prohibido de Dios. Por tal afrenta es expulsada del Paraíso y enviada al Mar Rojo a vivir con los demonios. Desconsolado, Adán ruega a Dios perdón para su compañera. Dios accede a la súplica y envía a tres ángeles por Lilith. Ella, la autoexiliada se rehúsa a regresar.
Esta obra arroja luz sobre ese personaje que ha permanecido en tinieblas. Lilith, la mujer primera, es también el primer no de la Creación.
Se explica aquí la naturaleza femenil a través de una ingeniosa coyuntura de palabras donde el lenguaje es insolencia.
Lilith intenta revelarnos algo. Una fracción de la verdad se ha desnudado en este poema. La demonia arremete en un campo de batalla contra el olvido. Viene por lo que le pertenece: una imagen meritoria, Lilith la otra carta de Dios es un lamento infraccionario.
Lenguaje misterioso y estilo descarnado, deliberadamente rudo. Lilith ha sido arrojada al silencio para que la realidad sea nombrada.
“...Este poemario, es la síntesis más precisa de la resonancia de lo
femenino... Es el mito ritualizado donde Eva es penetrada por la mujer primera, para que el hombre recuerde que fue poseído y alivie a Dios de su propio desamparo”. —Juan Galván Paulín.