Liliana Valenzuela: Esta semana en Hablemos, escritoras tenemos a un invitado especial, Carmen Tafolla, toda una leyenda de la literatura en San Antonio, en el Estado de Texas y en Estados Unidos, en las letras latinas y chicanas. Ella nació en 1951 y sigue muy activa con múltiples proyectos. Nació y creció en San Antonio, tiene raíces muy profundas allí.
Carmen tiene muchísima obra, incluye novelas para jóvenes, para niños, para adultos, colecciones de poesía como Sonnets and salsa, y This River Here. Su última novela para jovenes acaba de salir, Guerrera/Warrior Girl. Tambien tiene muchos libros para niños como ¿Qué puedes hacer con una paleta?/What Can You Do with a Paleta? Les recomendamos que busquen sus muchos títulos.
***
Estamos haciendo esta entrevista principalmente en español, pero con algunas partes en inglés para reflejar la cultura aquí de el centro de Texas. Les habla Liliana Valenzuela y seguimos con esta entrevista.
Carmen Tafolla: My Grandma Tere taught me, one of the things my Grandma Tere taught me was how to make a fiesta out of every day. Every day she would whisper, “today is a celebration, es la fiesta de San Fulano”, and she would tell me the name of the saint for that day, or the celebration for that day, or the reason we should be happy that day. “Es el día del Mariachi”, so we’d listen to Mariachi Music. “Es el día del chef”, so we’d cook something special and exotic. “Es el día de la risa”, so we’d spend the day joking and laughing. Now I know why Tere is just as strong a warrior name as Guerrera, because when you’re celebrating, when you find a reason to be happy, a reason to sing, or dance, or paint, or play, or laugh, or write, they haven’t taken everything away from you.
Y en español, del libro Guerrera…
No tienen el poder. A veces tratan de quitarte todo, quitártelo por completo. A veces de verdad lo hacen, pero luego miras dentro y encuentres algo allí que ni siquiera pueden ver, que no pueden entender, así que no tienen el poder para verlo, para tocarlo, o para quitártelo. No tienen el poder, pero tú sí lo tienes. Tú eres todo lo que te sucede y todo lo que sueñas ser y todas las posibilidades cumplidas o no, y toda tu historia y todo tú nombre, y todo lo que has amado, y todo lo que elijas celebrar, todos ustedes como guerreros del bien. Guerrera. Guerrero. Este conocimiento, esta valentía, este todo que está dentro de ti, será tu escudo, sera tu poder.
LV: Muchas gracias, Carmen. Qué gusto saludarte.
CT: Igualmente, Liliana.
LV: Estamos aquí con Carmen Tafolla que nos dedique esta entrevista. Estamos muy emocionados porque Carmen es toda una institución en Texas, en las letras latinas chicanas. Tiene una trayectoria asombrosa de muchos años, de mucho trabajo literario y trabajo en la comunidad tambien. Pero vamos a empezar por el principio.
¿Nos puedes platicar de tus orígenes, Carmen, aquí en en Texas y también se remonta, creo a Nuevo México de algunos de tus parientes que escribiste unas memorias tomando un texto original de tu pariente de lo que era Santa Fe cuando todavía era parte de México. Así que tienes una historia muy rica, muy profunda en estas tierras como tejana, como norteña, ¿nos puedes platicar de eso?
CT: Sí, mi familia viene de San Antonio, desde antes de que fuera a San Antonio, digo yo, porque al lado de mi bisabuela paterna ella era un descendiente del Capitán Domingo Flores de Abrego que vino desde Guerrero, México, en muchas visitas de San Antonio antes de que fuera San Antonio. Siempre decimos que los españoles fundaron a San Antonio en el año 1718, bla, bla, bla, bla, bla, y lo que no te dicen es que si era la bandera de España, pero eran soldados que vivían en Guerrero, Coahuila, aquí cerca y que en esta área de la frontera se buscaban los mestizos y los indígenas.
Entonces en “el dating pool”, como se diría cuando van buscando una pareja, si no lo encontraban en Guerrero, Coahuila o en Monterrey, iban a las otras áreas. San Antonio era un pueblo por miles de años, antes de que fuera el pueblo de San Antonio era Yanahuanca, un pueblo indígena y mi Tatara Tatara Tatara no sé qué, de hace ocho generaciones, se vino de de Guerrero a visitar a San Antonio muchas veces, y se casó con una mujer de aquí y ahí están las raíces de mi familia en San Antonio. Claro que tenemos muchos antecedentes y diferentes partes de la familia vienen de diferentes lugares, pero ese es mi lado San Antoniano y ese es el lado que se me quedó más profundamente en el corazón y en la consciencia.
Yo nací aquí y me crié aquí hablando Tex Mex, hablando la mezcla entre inglés y español, de una familia que nunca había perdido su español ni su identificación como mexicanos. Durante el movimiento Chicano, desde los años sesentas y setentas, y antes, siempre decía: “nosotros no cruzamos la frontera, la frontera nos cruzó”. Mi familia ha estado aquí, ha visto cambiar las banderas de una a otra, y a otra, y a otra, seis banderas más, ha estado desde antes que hubieran banderas también. Así que aquí me identifico.
Mi bisabuelo del lado Tafolla vino de Santa Fe, Nuevo México, de donde hay muchos Tafollas, es el único lugar en el mundo de habla hispana donde Tafolla es un nombre tan común. Él se enamoró de una sana antoniana. Y aquí se quedaron, así que de ahí vengo yo.
Ese describe un poco de mi sentido del lugar. My sense of place. My sense of place is in connection to my pedecito de tierra, it’s in the tree roots of where I grew and bloomed and from whence I gained sustenance. Not everyone is rooted in where they were born. A veces uno pone sus raices en el lugar donde nacieron los padres o los abuelos, o de donde vienen las historias, los cuentos de la familia.
Les voy a dar un ejemplo de mi hija mayor, que nació en Guadalajara y a cinco meses la adoptamos a nuestra familia, que era muy San Antonio. En ese tiempo vivíamos en California y después nos fuimos a Arizona y después nos mudamos al Valle de Texas, pero siempre regresábamos a San Antonio para las fiestas, para cualquier evento familiar. Cuando esta niña tenía siete años, acabábamos de mudar de Flagstaff, Arizona, de donde habíamos vivido cinco años en McAllen donde vivimos por un década. En cierto punto, al despuesito de llegar, un extranjero le preguntó a ella, y ¿de dónde eres? Ella tenía siete años, pero hice una pausa muy pensativa, y otra amiga de la familia se sonrió y dijo, “ah, estás tratando de decidir que si dices Flagstaff o si dices Mcallen? Y ella contestó rápidamente, “no, estaba tratando de decidir si diría yo Guadalajara o San Antonio”. Dos pueblos en que ellos nunca en su vida larga de siete años había vivido. Ella sabía que ella venía de Guadalajara y que su familia venía de San Antonio, así que el sentido del lugar, de raíz, no siempre queda con dónde nacimos, si no dónde nos identificamos, de dónde viene nuestro cuento, de dónde viene nuestra alma.
Para mi, my sense of place is where the earth smells like parents, where the earth smells like hermanitos to me. Where los huesos de mi familia estan dentro de la tierra del lugar. Y donde los cuentos se pueden hablar abiertamente y puedes oír el eco. You know, you hear the stories echocing off the centuries and summarising the generations. That’s what sense of place means to me, and for me that place, yes it is in New Mexico as well, and probably some of the other places I’ve lived, but most of it is tied to this dirt beneath my feet, right now San Antonio.
LV: Que lindo. Gracias por esa historia, Carmen. No lo conocía, y pues si ella ya se identificaba como de San Antonio, por todos los cuentos, historias, todo, estaba ya en sus huesos. En tu poesía, como en los libros Sonnets and Salsa, and This River Here, hablas mucho del río que pasa por San Antonio, que mucha gente cree que es un río comercial, donde están los restaurantes y negocios, que sí es como una parte muy chiquita, pero es un río río.
CT: Es el río de la vida, es el río que viene del pasado al presente. Lo que tomamos de agua aquí va a ser el agua que alguien toma en el futuro, así que nos conecta físicamente a otros lugares y nos conecta temporalmente otros tiempos.
LV: Sí, y esa semillita para escribir ¿de dónde vino? What did you want to be when you were a little girl?
CF: You know, children get asked that a lot, “what are you going to be when you grow up?” and so I used to hear that a lot. Actually, I didn’t announce it to anybody, but at the age of four, I had decided I was going to become an artist. I know where I was, I know what was going on, I can remember what the room looked like. We had a little heater, those little gas heaters that had stones inside that would become very bright red or very bright blue. It was an open flame heater and it was the only warm place in the house so I would lay on the floor right in front of it, staring at it, and I had my crayons and a piece of paper and I was drawing. I was wishing that somehow I could catch the beauty of that fire and put it on the paper. And I was not catching it but I wanted to. I wanted to capture the beauty that was in front of me and write it down, paint it onto a paper, I wanted to be an artist.
When I was about five or six they started asking me those questions, “what are you going to be when you grow up?”, and so I took it for granted, I had known for a whole year that I was going to be an artist. I said, “I want to be an artist”. And my father said: “no, no puedes hacer eso, te vas a morir de hambre.” And it wasn’t about the morir de hambre, there was something else going on, the fear of what artist did. Artists did the unthinkable, they pushed the boundaries, they questioned, they did things that weren’t respetuosos. They hung out backstage and probably smoked opium and did something strange. That was the image that was coming off my father, that it was immoral.
No tenía nada que ver con el dinero, porque después de hacerme la pregunta tres o cuatro veces más, a fin llegué a buena contestación porque primero me dijeron, “no you can’t be an artist”. And so I thought, well I better say something else, so I said, “I want to be Tarzan”, swinging through the trees and the jungle, and that didn’t go over well. And so then I said, “I wanna be a girl cowboy,” and they said, “oh, you wanna be a cow girl like Dale Evans,”. And I said no, “I wanna be a girl cowboy,” because I had watched the Roy Rogers Show, and Roy Rogers jumped on the horse and he ran and he caught the bad guys, and he helped people out, and he did good things, and he rescued people. But Dale Evans only showed up at three points, she said, “hi y’all”, when they showed up, she said “bye y’all” when they left and she said, “chow time”, and put her foot on the table. And I didn’t want to do that. I said, “no quiero ser vaquera, quiero ser una mujer vaquero.”
Yo sabia que las actividades que se contectaban con ser una vaquera, en los Estados Unidos eran no mas de ser el apoyo, de presentar la comida, de saludar y despedir, y ya. Y yo queria algo más activo, así que no me estaba yendo bien cuando me hacían la pregunta ¿de que quieres ser?
Y al fin dije, “voy a ser maestra”. “Ah! Maestra! Va a ser maestra como su tia!”, y se encantaron de la vida. Mi papá sabía que mi tía la maestra le ayudaba a los janitors en en la escuela donde yo enseñaba para llenar las formas de sus impuestos de los taxes, y que ella ganaba menos que los janitors en la escuela primaria. Él sabía que casi no ganaban nada, entonces no era pregunta de dinero, de salario. La pregunta era, “¿qué es apropiado para una niña hacer?” Y cuando dije, maestra, se quedaron contentos.
Todavia me quedaba el hambre de crear algo artístico y como me habían prohibido lo de artista visual, decidí yo escribir. En el amibito en lo que estaba, donde habia mucho cuento. Nuestra vida era vida de contar cuentos, es lo que hacíamos el sábado en la noche, la gente se juntaba alrededor de un fuego de campamento afuera o de una linterna y deseamos cuentos. Eso era el sábado en la noche, cada sábado en la noche. Me dieron de comer, de la literatura oral tradicional, de la llorona, de la muchacha que bailo con el diablo. Había una historia de una mujer que se murió y la enterraron y oyeron en el ataúd, aquí al fin la desenterraron estaba viva y que quién sabe qué. Así que decidí usar mi hambre para creatividad en un ambiente verbal, y escribir y pintar mis pinturas del fuego en palabras en vez de pinturas.
LV: Y luego uno de tus muchas aristas como artista es también los libros infantiles, los libros para niños que hayas podido juntar tu poesía, tus palabras, con muchas de estas inspiraciones, tal vez de tu pasado, de cosas que viviste con tus niños, con tus nietos y unirlos con imágenes de artistas buenísimos que han hecho estos picture books. Tienes el de What Can You Do with a Paleta?, I’ll Always Come Back to You, and That’s Not Fair!/¡No Es Justo!: Emma Tenayuca's Struggle for Justice/La lucha de Emma Tenayuca por la justicia, entre muchos otros.
Así que cuéntanos, ¿en qué momento decides, esto sería una buenísima idea para un libro para niños?
CT: Pues ya sabes que todo escritor escribe de sus deseos internos. Escribe de sus experiencias, de sus hambres, de sus intereses, y yo me crié en un periodo de mucha opresión y mucha discriminación, mucho prejuicio en contra de la gente mexicana, la gente mexicana de Texas. Eramos la mayoría de la gente de San Antonio, el más gran porcentaje de la población, pero que todavía nos discriminan mucho y especialmente en las escuelas. Peor en los pueblitos alrededor, en los otros pueblos, en otras partes del Estado. Aquí, a lo menos en San Antonio, teníamos abogados de de nuestros derechos. Teníamos mucha discriminación, pero teníamos quienes hablaban para defendernos.
Yo me crié en unas escuelas en un tiempo donde no aparecíamos por nada en los libros, yo nunca vi un libro que tenía ni una persona ni un cuento que se parecía a las experiencias de mi familia. Nunca veíamos un mexicano o una persona que hablaba español, o una persona que tenía un cutis más oscuro, pero que perlado. Todo era blanco, blanco, blanco en los textos. Así que nos creamos y digo crear, no simplemente de chicos, toda la escuela, la experiencia de la escuela del primer grado hasta hasta el grado doce. Teníamos una hambre que yo le digo ahora que era un hambre latino, hambre para ver nuestra cultura, para tener algo bonito que se desea de nosotros en un libro, algo.
Así que nosotros todos, no simplemente yo, sino mis amistades, niñitos, de doce, trece, catorce años de edad, buscando nuestra presencia en la sociedad. Nuestra sociedad de los Estados Unidos es nuestra ciudadanía, es donde pertenecemos, es nuestra casa. Ya los niños estaban preparándose para ir a a pelear en la guerra de Vietnam para defender a su nación, Estados Unidos, pero nuestra cultura no se representaba. Así que veíamos películas y teníamos tanta hambre de presencia, de estar presente, sino invisibles, que si veíamos un crédito al fin del de la película que decía Damien Moran, decía, ah es Damian Morán, a lo mejor es Morán. Sí, sí es mexicano. O buscábamos un actor que tenía el piel un poco más cafecito. Veíamos a Charles Bronson y dijimos, seguramente él es mexicano, sí parece mexicano, habla como mexicano, y creo que fue Carlos Bronce y se fue a Hollywood y le cambiaron.
It was our superstition, our myth, our hunger that we had to feed. And so we fed it through grabbing at anything we could because the only place I ever saw Mexicans represented in the entire public schooling that I had was in fourth grade Texas history, where the mexicans crawled over the walls of the Alamo, and with their bayonnets, stabbed the valient white Texans. That was the image I had of Mexicans from our school. And that was it. So I felt I needed to give us something different. I had been writing all along, but I had been hiding it. And so in the beginning of the Chicano Movimiento, in 1975 at Festival Flor y Canto was the first time I shared and read my work publically.
LV: Such an important movement and time in history and you were right there.
CT: Yes, there were very few mujeres. Eran principalmente hombres. Había estereotipos sobre las mujeres. Cuando íbamos con el Women’s Movement nos decían, “pues eso de lo mexicano, you do that later, let’s do the important stuff first”. And then we’d go to the Chicano movement and they’d say, “oh that women’s stuff let’s do that later”. Las Chicanas y Las Latinas, we were being excluded, we were being left out. A lot of my poetry in those early years was about students in college settings, school settings, students who did not see themselves. It was autobiographical.
Later, when I had children, there were no books around, we could not find good books in Spanish here. All we found were translations of Disney, of Mickey Mouse. And I thought we have better things than that. When I saw that Dr.Suess’, The Cat in the Hat was going to be available in Spanish, my child was two years old, and I thought, perfect! Me fui con mucho ánimo a recibirlo a la a la librería, y lo compré, lo llevé a casa y no tenían nada del chiste del original. Era una traducción fiel pero feo. There’s a part where it says something like, “the children were looking out the window at the rain and all we could do was sit sit sit sit, and we didnt like it, not one little bit.” And then in Spanish it says something like, “nos sentamos y nos sentamos y nos sentamos y no nos gusto.”
LV: Se perdió todo el chiste y la música.
CT: Sí, gracias a Dios en mi familia todos eran bilingües, casi todos. Y la tía que era maestra traducía cosas en su propia clase, y traducé Dr. Seuss, y era magnífico con mucho chiste. And so I would read her translation to my daughter, and at one point I sent it to the publishing company. I went to the library and asked for the address for the company. I sent it to them and said, “my aunt did this translation, why don’t you publish it?” And I didnt get an answer.
So I knew our children needed and still need a reflection of themsevles that’s positive, something that can help us wipe out the ugly messages and build a shield. So in my novel in verse, my latest young person’s book, Guerrera/Warrior Girl, I do exactly that. The little girl has a grandmother who teaches her how to build a shield. Y como protegerse. Como dejar que cuando te llega una pedrada, un insulto o una cosa fea que rebota y no te llega. Pero entra algo bonito, lo dejas entrar, una sonrisa, una amistad, un sueño, una visión, una esperanza. Eso sí, puede entrar.
Es muy importante para mí escribir, sí para adultos, pero también para jóvenes, para adolescentes, para niños, porque ellos están recibiendo unos mensajes desde el principio, desde tres o cuatro años de edad ya están absorbiendo los estereotipos de la sociedad que bromea sobre las calidades de lo que es ser mexicano o lo que es ser latino o peor, lo que es ser México-americano, un ciudadano estadounidense, de herencia latina.
Nos critican mucho en maneras sutiles y cuando no nos están criticando estamos casi completamente ausentes de una presencia literaria o cinematográfica, así que es importante que nuestros niños tengan mensajes que dicen tu cultura es importante, tu eres importante, hay fuerzas y bellezas dentro de tu cultura que no se encuentran en otro lado, y hay que apreciar la fuerza que te dio nacer, la herencia que todavía te ayuda a sobrevivir.
LV: Lo haces de una manera muy hermosa en este libro de Guerrera/Warrior Girl. Es para jóvenes, y que sí, esta apropiado para esas edades, cuando los adolescentes empiezan a cuestionarse de dónde son, de si encajan o no encajan en un grupo social. Les das muchas pequeñas lecciones de historia y de los valores y de las cosas positivas que ha contribuido en todas las culturas de México, de Latinoamérica, a la cultura occidental, y lo haces de una manera muy bella en pequeñas dosis, para que quede dentro de que la trama. Dentro de este libro mencionas algo de trans-languaging, it’s that in between space where you can express yourself freely in any language, que es lo que tú haces también. ¿Puedes elaborar un poco sobre esta idea?
CT: We’re raised on a border, culturally, liguistically, nationally, psychologicaly. Nosotros nos criamos en una frontera y somos biculturales y bilingües y tenemos dos herencias. Tenemos la herencia nacional, que es la herencia del Gobierno, de las leyes, de una sociedad política, y tenemos la herencia cultural, que es la herencia de sangre, la herencia de familia, la herencia de los cuentos y los valores que tenemos. Y en vivir en una frontera, en vivir entre dos, uno puede escoger, pero uno también puede mezclar y transformar. Hay más riqueza, hay más dinámica.
It’s not a “pure-bred” it’s a mix, it’s a mestizaje. And that inbetween spaces allows us to say more, cosas que no se pueden decir en un idioma, o en el otro. No se puede decir asco en inglés, no hay una palabra tan buena en inglés como asco en español. No es simplemente físico, “oh well, I’m nauseated”, es más poderoso que simplemente físico, también puede ser una cosa emocional. “Well, it’s disguting,” no lo dice tampoco porque no es bastante físico, así que esta palabra que existe en español no se traduce. Así que cuando nosotros, los chicanos, los bilingües, las personas que vivimos que nos llaman pochos, solo que quieran decir tenemos dos sets de experiencias y cuando queremos decir algo estamos hablando un idioma y entra un concepto del otro, “Gosh it was horrible, it just gave me asco”.
We switch back and forth and so I wanted to capture that in the book, even though I had to gear it towards an English-speaking audience so that English speakers could understand and then in the translation I had to gear it towards a Spanish-speaking audience para que los de habla hispana pudieran entender cada versión del libro. Aunque está dirigido a un idioma tiene ejemplos de la mezcla para que sea más natural, más como lo que naturalmente se oye. Así que en Guerrera estamos hablando en español en todo el poema y después llega una línea y dice, “la teacher dice”, porque tiene que ser, “el coach me dijo que, tal y tal cosa…” porque es mas natural, tiene color.
Por muchos años, comenzando en los setentas, yo comencé a asistir a conferencias sobre cualquiera cosa que se trataba con nosotros, con nuestra cultura, con nuestro socio economía, todo. Y ahí estaba un lingüista diciendo, “well actually, they’re not actually Spanish speakers, and they’re not actually English-speakers, they’re non-lingual”. estaban describiendo personas que no tenían idioma. And so there’s a predjudice.
LV: It’s more, it’s verbal gymnastics, acrobatics, and lot of creativity, extra creativity.
CT: Yes, and when you have a mezcla, you get a chemical reaction sometimes. Early on I was doing workshops on Mexican-American culture and language in the 1970s, and I would tell my audiences, we’re not just half-Mexican and half-American, the two come together and there’s a chemical interaction that creates something new and different. Just like salt is sodium and chloride, but it’s not half sodium and half chloride, when the two come together, there’s a chemical reactionand you create salt. So we are la sal de la Tierra.
LV: Ah, me encanta, yes it’s a plus.
CT: And they criticize the low status of it, the elitism begins to perform its snobbery on us. I have a poem about that snobbery in Sonnets to Human Beings and the poem is between English and Spanish and French, and it’s making fun of the mixture of languages, how we cut it down when it’s Spanish mixed in but when it’s French it’s la crème de la crème.
LV: Of course, because you also studied French. Would you like to read that poem for us?
CT: The Minuit Chingade – even the title is hispanized French and English, the three words, The Minute Chingade, “chingade” as in “chingada”, so I’m not sure how you say chingada in French, but I called it chingade, and it goes…
Listen my children and you shall see
How the crème de la crème makes its rêverie
A little français may nicely be mezclade
To show one’s noblesse and vie sophistiquade
A sign of finesse to chase away the bête-noire
D’être pas différent except with pouvoir
But what a faux pas if you should sortie
Not into français but the español de aquí
Some call it tex-mex, some call it enchilade
But one thing’s for sure no sirve para nade
To mix Spanish and our English would be a pendejade
They would replié without s’il-vous-plait, allez à la chingade
So to be accepted by the aristocratie
Bite your tongue, hold your words or to put it more simply
Ma chère, chère canard watch how you parlay
Pick la langue de prestige, avoid les minorités
And if you believe this pauvre, pas de problème
Mais pour moi I must confide anyway, que tout la même
Every language has value, da gusto, l’ambience
La langue c’est moi et vivre la difference
So that was my angry retort to them criticizing one language when it’s mixed in, but not criticizing the other. If you mix in lots of crème de la crème and bete-noire and faux pas, people think you’re very intelligent, because you’re mixing in French. But if you mix in anything in Spanish suddenly you were lowered to another class.
LV: Sí, hay mucho clasismo, porque era como querían a los franceses, siempre tratando de invitada a la cultura francesa y que era lo máximo, y viendo la cultura latina como que es la gente de menos recursos, entonces no vale. Pero lo haces de una manera con mucho humor también.
CT: Sí, y se olvidan también que la mezcla de idiomas es algo que ya ha pasado varias veces, es un constante. El lenguaje siempre va cambiando, siempre está en un proceso de mestizaje. En otro poema hablo de Chaucer mezclando dos idiomas, y en ese tiempo decían ellos que no podía ser un lenguaje para literatura, que el inglés era una cosa de la calle porque estaba una mezcla del frances con el anglosajón. Dicen, “qué horrible, cómo se puede esbribir cualquiera cosa de calidad literaria en un Tex Mex en una mezcla de idiomas”, así como el inglés, el inglés es ya una mezcla. Todo idioma continúa evolucionando y el tex mex tiene su lugar también, el spanglish tiene su lugar y va influenciando ambos el español y el inglés, enriqueciéndolos.
LV: Exacto. Pues fascinante esta conversación, me encanta todo los puntos que haces. Ya casi se nos está acabando el tiempo desafortunadamente, pero quería que comentaras también un poco sobre tus habilidades como performer. En como podemos ver, por la calidad de tus interpretaciones aquí de estos poemas, estas lecturas y además tiene otra dimensión que cuando uno te ve en persona te conviertes en los diferentes personajes y en estos personajes bilingües donde no se te va el hilo y vas de un idioma a otro rapidísimo y la gente así hipnotizada. Tu tomaste clases de actuación o ¿cómo te vino esta faceta de actriz?
CT: Nunca! Se hubiera tenido tiempo en la universidad, hubiera estudiado teatro, pero yo vine con la mentalidad de la pobreza que nomás tenía yo estos años para terminar mi educación, porque debería yo de estar afuera trabajando y ganando dinero. Así que me di, yo, permiso cuatro años para estudiar en la universidad y después di que de una manera o de otra, estudiando en el verano podía yo terminar el bachiller en tres años y con el cuarto año conseguir mi masters. Yo pensé originalmente que no podía hacer la maestría porque estaba desgastando dinero y tiempo y todo eso. I was very, muy, muy consciente. Estaba yo de del tiempo y que no tenía tiempo para electivos ni nada y queria teatro, pero no lo hice.
Me encanta poner las voces de la gente en papel. Me encanta ponerlos en el escenario. Y cuando comencé a leer mis poemas, muchos se basaban en las voces de la gente común, de los estudiantes que se habían tratado muy mal, que las instituciones no estaban apreciándolos, a los estaban oprimiendo en vez de nutriendo. Así que quería oír sus voces, quería poner la gente de mi barrio, la gente pobre en el escenario.
Siempre escribe yo mucho en monólogos dramáticos y todo eso, y la gente que escuchaba siempre me decía, “Carmen, you’re doing something with your voice, when you read you do something with your voice, when you read it’s like I’m listening to a viejita, or it’s like I’m listening to a little girl.” Pero claro, ¿cómo voy a leer una voz de una niña en una voz adulta?, ¿cómo voy a leer la voz de un viejito y hacerlos sonar como si tendría 25 años? No puede ser, así que yo me prestaba dramáticamente cuando leía mi poesía y después, en el año 91 decidí echarme al riesgo de hacerlo en un performance, de poner usar un rebozo o un sombrero a unos lentes y de hacer todos los personajes en sus propias voces, y eso me encanta hacerlo, me encanta porque no estoy actuando. I’m not memorizing the lines, I’m living them. I’m not acting them, I’m living them. Porque estas son personas que yo conozco, personas que han sido parte de mi experiencia de vida.
No me gusta el elitismo, no me gusta el snobismo, así que a los que quieren ser escritores y quieren hacer más y escribir más, les digo, no sean snobs, no sean elitistas. En lo que se trata de tu espacio de escribir, escriba donde sea, si estás soñando, estás en tu cama, asegura que hay un papel y una pluma cerca de la cama porque se te van a venir ideas en la noche, se te van a venir sueños en la cocina. Yo tengo plumas y papel en cada cuarto de mi casa y yo escribo en donde sea, puede ser en las tarjetas que llegan de junk mail, en los sobres, afuera, en la lista de provisión.
También les digo a la gente que tiene miedo de escribir, escriba todo, también cuando tu lees un libro y es bonito y tienes miedo de marcarlo hay que marcarlo, hay que ponerle la sobre línea para que cuando regresas a ese libro ves la parte que te impactó tanto y te impresionó tanto, o si tienes una idea, un comentario escríbelo al ladito, aunque sea en el libro. Es tu libro y tú tienes el derecho de poner tus ideas también allí y quizá eso te de valentía para que puedas escribir tus ideas también. Sea en poema, encuentro en ensayo, en lo que sea porque en este mundo necesitamos todas las voces de toda la gente y nos han excluido demasiado.
LV: Maravillosos consejos para todos en todas partes, escritores en potencia para todo nuestro público. Eres una pionera, una guerrera, un artista consumada que has hecho tanto, ni siquiera leímos de todos tus premios, todas tus publicaciones, ha sido la poeta laureada de Texas, la primera poeta laureada de San Antonio. Tienes un curriculum increíble y a la vez sigues con esta sencillez, calidez y de realmente apreciar a todas las personas que que se cruzan en tu camino. Así que realmente admirable, Carmen. Muchas gracias por esta entrevista que les va a fascinar a nuestro público.
CT: Gracias Liliana. Para mí es un honor estar con este auditorio y con este programa tan importante. Hablemos, escritoras.
LV: Sí, muchas gracias. Y bueno, ya nada más, una última cosita, ¿en qué estás trabajando ahora?
CT: Mi bilingüismo en mi culturalismo siempre me enseñaron que hay más de dos puntos de vista y siempre de trabajo en más que una cosa a la vez. I take a break from one to work on the other. Asi que he estado trabajando muchos años ahora en la biografía de Emma Tenayuca, porque es tan importante. Quizá porque es tan importante hemos sido muy cuidadosos su sobrina y yo en conseguir toda la historia que borraron de los libros, de hablar con la gente, entrevistar a la gente que la conoció antes de que ellos mueran. Hemos pasado como veinte años de entrevistas de personas y ahora hay que ponerlo todo junto en un libro.
LV: Nos puedes decir brevemente su historia para las personas que no hayan oído hablar de ellas.
CT: Emma Tenayuca era una niña inteligentísima en San Antonio, México-Americana en los vientas y treinta. Ella nació en el año 1916 y desde joven comenzó a luchar por la justicia porque veía tanta discriminación y tanta injusticia en contra de la gente pobre en contra de la gente mexicana y ella sirvió como una voz, como una activista, como una organizadora de Derecho civiles. Treinta años antes de Martín Lutero King y de César Chávez y de Dolores Huerta, ella estaba organizando la gente. En el año ’38 organizó un grupo de trabajadores, principalmente mujeres, principalmente México- Americanas o mexicanas y algunos niños que estaban trabajando en lo que era la industria más grande de San Antonio.
Estaban trabajando de nueceros, los que pelaban los nueces para las industrias que mandaban los nueces a todas partes de la nación para que pudieran usarlos en en dulces y en otras recetas, y ellos vivían en centavos centavitos al día. Trabajaban mucho y lo les pagaban muy, muy mal y en un punto les bajaron el pago a casi la mitad de lo que habían tenido y ya no podían, ya se estaban muriendo de hambre y con otra rebajada de salario decidieron a parar su trabajo y salir en huelga. Le pidieron a Emma Tenayuca, una joven de 21 años de edad, a organizarnos, hacer la directora de la huelga. Ella no era nuecera, pero era trabajadora social, sin educación, sin la escuela, haciendo el trabajo que ahora estamos atónitos a ver su vida a cuánto podía hacer ella sin la ayuda, sin cualquier ayuda del de la sociedad que le rodeaba.
LV: Sí, es increíble historia y estoy seguro que va a quedar muy bonita esa biografía, es muy necesaria. Mil gracias Carmen, mucha suerte en todos tus proyectos y gracias por dedicarnos este tiempo.
CT: Gracias a ti Liliana.
LV: Bueno, hasta luego.
CT: Hasta luego.
***
LV: Esto fue todo por hoy, le saluda Liliana Valenzuela, fue un placer tener aquí a Carmen Tafolla, que nos hizo huequito entre sus múltiples ocupaciones. Les recomendamos que busquen sus libros, que también se encuentran en las bibliotecas aquí de Texas y de Estados Unidos. Un saludo también a todo el equipo de Hablemos, escritoras, el equipo de producción, de marketing, a nuestra directora Adriana Pacheco, a todos los colaboradores y los invitamos a que busquen más información, más entrevistas y podcasts en hablemosescritoras.com. Muchos saludos, hasta la próxima.