Hablemos, escritoras.

Cuerpo contra cuerpo

Margo Glantz · Sexto piso · 2020 · 688 pp

Ensayo

En literatura el orden de los factores altera irremediablemente el producto, frase recurrente en mis escritos, postulado que de manera flagrante se verifica en esta antología, esta compilación ordenada por la mirada joven y sabia de Ana Negri, que ha reunido varios de mis ensayos de manera novedosa e iluminada. A lo largo de mi obra, me he preocupado por recuperar cuerpos, el de Malinche, la lengua o intérprete de Cortés durante la conquista de México; el de Santa, la prostituta protagonista de la novela del mismo nombre de Federico Gamboa, vendido a retazos como en las carnicerías se vendía la carne de las vacas; el cuerpo de los mutilados en la India; el de los asesinados y cremados en los campos de exterminio; el de Sor Juana Inés de la Cruz, sus musas y la Virgen María; el cuerpo martirizado de las santas y el flagelado de las monjas; el cuerpo apaleado, vejado, zarandeado del Quijote y la mano tullida de Cervantes; el cuerpo convertido en piedra de Pedro Páramo; los cuerpos de quienes sufren violencia de género; el de los suicidas y, last but not least, el cuerpo erótico, el cuerpo enfermo, envejecido o exangüe. Privilegio el fragmento en la textualidad: es mi herramienta de trabajo. Pero también fragmento los cuerpos para mirarlos mejor, como le dijo el lobo a Caperucita Roja. En suma, trabajo el fragmento como se ensamblan los mosaicos, obra elaborada con teselas, es decir, con trocitos de piedra, cerámica o vidrio, de diferentes formas y colores, para formar composiciones geométricas o figurativas, cuyos temas pueden ir desde la mitología hasta escenas de la vida cotidiana.