Como dice el poeta Montalbetti, hay más lenguaje que el gramatical, formas de hacer música sin música, maneras de entender las cosas que no hacen uso de su significado; como una ballena, por ejemplo, que es tan solo una ballena y cuyos huesos timpánicos nos acercan al misterio inconmensurable. De eso nos cuenta Tamara Silva Bernaschina en este precioso libro acuático, donde las palabras no salen a la superficie, sino al lenguaje mismo, ciego, que absorbe y queda.